DULCE VOZ..... NAVIDAD EXISTE SI VOS SOS NAVIDAD....

jueves, 10 de diciembre de 2009

La mentira descubierta


El Dr. Arun Gandhi, nieto de Mahatma Gandhi y fundador del instituto M.K. Gandhi para la Vida Sin Violencia, en su lectura del 9 de Junio en la Universidad de Puerto Rico, compartió la siguiente historia como un ejemplo de la vida sin violencia en el arte de sus padres:"Yo tenía 16 años y estaba viviendo con mis padres en el instituto que mi abuelo había fundado en las afueras, a 18 millas de la ciudad de Durban, en Sudáfrica, en medio de plantaciones de azúcar. Estábamos bien al interior del país y no teníamos vecinos, así que a mis dos hermanas y a mí, siempre nos entusiasmaba el poder ir a la ciudad a visitar amigos o ir al cine. Un día mi padre me pidio que le llevara a la ciudad para asistir una conferencia que duraba el día entero y yo aproveché esa oportunidad. Como iba a la ciudad mi madre me dio una lista de cosas del supermercado que necesitaba y como iba a pasar todo el día en la ciudad, mi padre me pidió que me hiciera cargo de algunas cosas pendientes, como llevar el auto al taller. Cuando me despedí de mi padre él me dijo:- Nos vemos aquí a las 5 p.m. y volvemos a la casa juntos-. Después de completar muy rápidamente todos los encargos, me fui hasta el cine más cercano. Me concentré tanto en la película, una película doble de John Wayne, que me olvidé del tiempo. Eran las 5:30 p. m. cuando me acordé.Corrí al taller, conseguí el auto y me apuré hasta donde mi padre me estaba esperando. Eran casi las 6 p. m. Él me preguntó con ansiedad:-¿Por qué llegas tarde-?Me sentía mal por eso y no le podía decir que estaba viendo una película de John Wayne; entonces le dije que el auto no estaba listo y tuve que esperar...esto lo dije sin saber que mi padre ya había llamado al taller.Cuando se dio cuenta que había mentido, me dijo:-Algo no anda bien en la manera como te he criado puesto que no te he dado la confianza de decirme la verdad. Voy a reflexionar que es lo que hice mal contigo. Voy a caminar las 18 millas a la casa y a pensar sobre esto-. Así que vestido con su traje y sus zapatos elegantes, empezó a caminar hasta la casa por caminos que no estaban ni pavimentados no alumbrados. No lo podía dejar solo... así que yo manejé 5 horas y media detrás de el... viendo a mi padre sufrir la agonía de una mentira estúpida que yo había dicho. Decidí desde ahí que nunca más iba a mentir. Muchas veces me acuerdo de este episodio y pienso... Si me hubiese castigado de la manera como nosotros castigamos a nuestros hijos...¿hubiese aprendido la lección?... ¡No lo creo!... Hubiese sufrido castigo y hubiese seguido haciendo lo mismo... Pero esta acción de no violencia fue tan fuerte que la tengo impresa en la memoria como si fuera ayer...¡Éste es el poder de la vida sin violencia!


Este relato avala lo que siempre digo y hago, con la palabra, el amor y el ejemplo de vida de los padres se educa a los hijos. La violencia en cualquiera de sus manifestaciones no educa, marca en el alma lo vivido... Porque considero que quien es violento no ama... y eso lo sienten muchos niños lamentablemente que viven en sus casas esa atmósfera contaminante en sus infancias. Deseo que cada niño que viene a nuestro mundo sea amado, tenga un HOGAR, y todo lo necesario para ser FELIZ... Todo es posible, no? Seguro que sí....

"MILAGROS DE NAVIDAD"


Este relato de Navidad es mi favorito... Lo he obsequiado un año a mis familiares, amigos y compañeros de trabajo porque me llega al alma a pesar de que pasan los años y lo leo y re-leo cada año... Y hoy deseo compartirlo con Uds. Espero que lo disfruten....

Había una vez, en un pequeño pueblo, un viejo cura párroco famoso y respetado por su sabiduría y su bondad. Su parroquia, bastante alejada de la plaza central del pueblo, se mantenía casi ignorada y oscura durante todo el año. Sin embargo cada diciembre, cuando se acercaba la Navidad la calle entera de la iglesia parecía adquirir luz propia. Es verdad que el desproporcionado árbol de Navidad que el anciano armaba en el ciprés de la vereda, frente a la iglesia, irradiaba un brillo incomparable, pero no era sólo eso. Cada ladrillo del frente del viejo edificio parecía iluminarse desde adentro y alumbrar la que hasta unas horas antes era una de las calles más oscuras del barrio. Desde la otra punta del pueblo se veía la luminosidad que parecía expandirse desde la vieja parroquia elevándose en el cielo. Quizá por eso, quizá por la nobleza del viejo cura, hombre puro de alma y espíritu y sacerdote de fe inquebrantable, quizá por la suma de todas las cosas, la Navidad traía al pueblo un hecho que para muchos representaba su milagro navideño. Cada año, para estas fechas, todos lo que tenían un deseo insatisfecho, una herida en el alma o la imperiosa necesidad de algo importante que no habían podido lograr iban a ver al viejo cura. El se reunía con ellos, los escuchaba, y los convocaba para que prepararan su corazón para un milagro antes de las doce de la noche del veinticuatro de diciembre. Cuando el día esperado llegaba y todos estaban reunidos frente a la parroquia, el cura encendía todavía algunas velas más alrededor del árbol, y luego recitaba una oración en voz muy baja... como si fuera para él mismo. Dicen... que cada Navidad Dios escuchaba las palabras del párroco cuando hablaba. Dicen que a Dios le gustaban tanto las palabras que decía, dicen que se fascinaba tanto con aquel árbol de Navidad iluminado de esa manera, dicen que disfrutaba tanto de esa reunión cada Nochebuena... Que no podía resistir el pedido del cura y concedía los deseos de las personas que ahí estaban, aliviaba sus heridas y satisfacía sus necesidades. Cuando el anciano murió, y se acercaron las navidades, la gente se dio cuenta que nadie podría reemplazar a su querido párroco. Cuando llegó diciembre, sin embargo, decidieron de todas maneras armar el árbol de Navidad frente a la parroquia e iluminarla como lo hacía en vida el sacerdote. Y esa Nochebuena, siguiendo la tradición que el cura había instituido, todos los que tenían necesidades y deseos insatisfechos se reunieron en la vereda y encendieron velas como habían aprendido del viejo párroco... Se hizo un silencio. Nadie sabía lo que el viejo párroco decía cuando el árbol se iluminaba por completo... Como no conocían las palabras, empezaron a cantar una canción, recitaron unos salmos, y al final se miraron a los ojos compartiendo en voz alta sus dolores, alegrías y temores en ese mismo lugar, alrededor del árbol. Y dicen... que Dios disfrutó tanto de esa gente reunida alrededor del ciprés, frente a la vieja parroquia, hermanados en sus deseos... que aunque nadie dijo las palabras adecuadas, igual sintió el deseo de satisfacer a todos los que ahí estaban. Y lo hizo. Desde entonces cada Nochebuena en aquella parroquia, alrededor de ese árbol tan especial, algunos milagros ocurrían, posiblemente en honor o quizá (¿por qué no?) por influencia del cura párroco. El tiempo ha pasado y de generación en generación la sabiduría se ha ido perdiendo... Y aquí estamos nosotros. Nosotros no sabemos cuál es el pueblo donde está la parroquia. Nunca conocimos al bondadoso anciano y mucho menos sabemos cuáles eran sus mágicas palabras... Nosotros ni siquiera sabemos cómo armar nuestro árbol de la manera en que él lo hacía... Sin embargo, hay dos cosas que sí sabemos: sabemos esta historia, y sabemos que se acerca la Navidad. Y dicen... que Dios adora tanto este cuento... que disfruta tanto de las historias navideñas, que basta que alguien cuente esta leyenda y que alguien la escuche... para que Él, complacido, satisfaga cualquier necesidad, alivie cualquier dolor y conceda cualquier deseo a todos los que todavía, aunque sea un poco, creen en la magia de la Navidad.

¡Ojalá sea cierto!

(Adaptación de un cuento Jasidico realizada por J. Bucay)

domingo, 6 de diciembre de 2009

El árbol de Navidad y el Pesebre


El árbol con sus ramas verdes, simboliza la vida eterna que trajo Cristo al mundo, la perpetua primavera de esperanza. Las velas encendidas –ahora focos de colores- y los objetos brillantes colgados, simbolizan el advenimiento de la luz y la gloria de Dios que se refleja a todas partes. La estrella que se pone en la cúspide, es recuerdo de la Estrella de Belén que atrajo a los hombres desde lejos. Los regalos que se colocan debajo de él, simbolizan la cantidad de dones que Dios nos trae con su Encarnación y que hemos de compartir unos con otros.

No olvidemos lo más importante: armar en familia el pesebre... La imagen más significativa de la Navidad, la espera del Nacimiento de nuestro Niñito Dios. Es la representación misma de la Vida y del Amor... El pesebre tiene que expresar el sentido profundo del hogar, ya que a través de él contemplamos a María, José y el Niño que son la Sagrada Familia.

Me encantan los símbolos navideños, su significado, la esencia misma de esta época del año... Por eso lo quise compartir con Uds.
La foto de arriba es de nuestro árbol del año pasado...
Les envío un abrazo a todos!

Feliz Inicio de Semana!!



"Cuando despierta mi conciencia, justo en ese momento puedo reconocer que todo ser, toda criatura y la creación completa es la piel de Dios.”

jueves, 3 de diciembre de 2009

FELIZ DÍA DEL MÉDICO!!


Por la vocación de servicio....

Por su amor por los niños....

Esta entrada se la dedico al médico de mi hijo, el Dr. Gustavo...

Gracias por tener un alma tan noble!!!!

Hoy puede ser un día importante para vos. Tratá tus días como si fueran los últimos de tu vida. Viví intensamente cada minuto que respirás, cada segundo que tus ojos ven la ciudad. Mirá hacia arriba, cuando camines, no mires al asfalto: descubrirás otra ciudad, otros matices. No dejés para mañana hacer esa llamada pendiente que tenés desde hace meses para decirle a alguien: contá conmigo. A veces, puede ser demasiado tarde para decir un te quiero y nunca es tarde para decir lo siento. Qué esperás para mirarte al espejo y llenarte de orgullo porque sos tu pequeño proyecto personal. Querete tanto que seas capaz de dar el amor que te sobra dosificado en besos. Parate un segundo y cerrá los ojos: volvé a soñar. No existe un mundo sin sueños, sin aspiraciones, sin deseos. Sos especial, porque sos único, genética y sentimentalmente inimitable. Buscá tus momentos de soledad porque son el tiempo que te pertenece. El resto, dedicate a vivir rodeado de personas que te aporten energía positiva. Conocé gente, lugares, viví historias que te apasionen, lo único que nos mueve es la pasión: la pasión nace desde el cerebro y viaja al corazón combinando nuestras más sutiles emociones.
Y al final de una jornada, cuando te acuestes, cuando hagas el balance de tu día, sonreí porque podrás decir:
“Hoy viví, disfruté del regalo de Dios”.

BRILLÁ, CREÉ, AMÁ, SENTÍ, REÍ...


BRILLÁ... Quiero decirte que necesito tu luz para crecer, que mi luz te alcance a vos, y entre ambos comenzar a iluminar este lugar.
CREÉ... Sonrío al saber que creés en vos, sobre todas las cosas. Que te hacés menos dependiente del resto, pero a la vez más comprometido que nunca.
AMÁ... Qué placer ver tu amor escurriéndose por todas partes, tocando cada corazón, dando sentido a cada alma. Con tan sólo eso, amor, podés convertirlo todo a tu alrededor.
SENTÍ... Tocá mi mano, dejá que el aire te acaricie, recostate al sol. Sé conciente de cada sensación para entrar en este mundo que se llama "vivir". Y, una vez aquí, entenderás que es algo diferente a lo que pensás, que es plenitud.
Y REÍ... Regalame la inmensa oleada de energía que brota de tu risa. Acercate a mí sonriendo,
¡Y seamos capaces de sentir la conexión!