DULCE VOZ..... NAVIDAD EXISTE SI VOS SOS NAVIDAD....

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sábado, 27 de noviembre de 2010

Comienza el Adviento....


Mañana comienza el Adviento, este tiempo maravilloso del año.... Quiero compartir uno de los símbolos de este tiempo que es la CORONA DE ADVIENTO. Les cuento que nunca la había hecho y este año la realizamos juntos mi hijo y yo en un encuentro de Catequesis y me encantó saber su significado.... por eso este post que será el primero de muchos referidos a la Navidad...


La Corona es un círculo de follaje verde, que no tiene principio ni fin, lo que hace recordar la eternidad de Dios y nos hace pensar en los miles de años de espera en el Hijo de Dios. El follaje verde puede ser de abeto, pino o de algún otro material artificial. El verde está relacionado con la esperanza de la vida; muchos le dan el significado de un tiempo especial de crecimiento espiritual y de gracia santificante.
El Tiempo de Adviento tiene una doble índole: es el tiempo de preparación para las solemnidades de Navidad, en las que se conmemora la primera venida del Hijo de Dios a los hombres, y es a la vez el tiempo en el que por este recuerdo se dirigen las mentes hacia la expectación de la segunda venida de Cristo al fin de los tiempos. Por estas razones el Adviento se nos manifiesta como tiempo de una expectación piadosa y alegre.
El tiempo de Adviento comienza con las primeras Vísperas del domingo que cae 30 de noviembre o es el más próximo a este día, y acaba antes de las Vísperas de Navidad.
Las cuatro velas significan, cada una, una semana de adviento, es decir, simbolizan el tiempo de esperanza y arrepentimiento. La Corona debe llevar tres velas moradas y una color rosa, cuyo color denota alegría y gozo. Se coloca la Corona en el centro de la mesa del comedor con las cuatro velas, esto simboliza la santidad de la familia y lo sagrado del hogar.
Cada familia tiene su forma para adornarla, unos prefieren ponerle listones rojos simbolizando la fuerza y el poder. Las campanas sirven para llamar a los ángeles y anunciar la llegada del hijo de Dios, además de limpiar el ambiente por medio del sonido. Cada domingo de adviento se enciende una vela junto con una oración. El encendido gradual es el símbolo del anuncio del Mesías a través de los siglos. Y su significado es como sigue:
Primer Domingo de Adviento. Bendición de la corona y significado de ésta: Cristo es la Luz del Mundo, que viene a nosotros y nuestro corazón la anhela y la busca. La familia se reúne en torno a la Corona y se prende la primer vela.
Segundo Domingo de Adviento: La Esperanza por la cual confiamos en el Padre y en sus promesas, principal sentido del Adviento. Se encienden dos velas
Tercer Domingo de Adviento. La Purificación: Se encienden tres velas.
Cuarto Domingo de Adviento. La alegría del nacimiento de Jesús: Se encienden las cuatro velas.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Feliz NaVIDAd!!


Hoy, Navidad, tenemos, de manera especial y como centro de nuestra familia a Jesucristo, nuestro Señor". Vamos a encender un cirio en medio de la mesa para que ese cirio nos haga pensar en Jesús y vamos a darle gracias a Dios por habernos enviado a su Hijo Jesucristo. Gracias Padre, que nos amaste tanto que nos diste a tu Hijo.
Señor, te damos gracias.
Gracias Jesús por haberte hecho niño para salvarnos.
Señor, te damos gracias.
Gracias Jesús, por haber traído al mundo el amor de Dios.
Señor, te damos gracias.
Señor Jesús, Tú viniste a decirnos que Dios nos ama y que nosotros debemos amar a los demás,
Señor, te damos gracias.
Señor Jesús, Tú viniste a decirnos que da más alegría el dar que el recibir,
Señor, te damos gracias.
Señor Jesús, Tú viniste a decirnos que lo que hacemos a los demás te lo hacemos a Ti.
Señor, te damos gracias.
Gracias María, por haber aceptado ser la Madre de Jesús.
María, te damos gracias.
Gracias San José, por cuidar de Jesús y María.
San José, te damos gracias.
Gracias Padre por esta Noche de Paz, Noche de Amor, que Tú nos has dado al darnos a tu Hijo, te pedimos que nos bendigas, que bendigas estos alimentos que dados por tu bondad vamos a tomar, y bendigas las manos que los prepararon.
Niño Dios, tú que llegaste al mundo para salvar,
te pido años de paz.
Niño Dios, tú que naciste en un pesebre,
te pido que no haya más miserias en el mundo.
Niño Dios, tú que naciste de una madre Virgen,
te pido pureza en este mundo.
Niño Dios, tú que eres Salvador,
sálvanos de los desastres que nos provoca la naturaleza.
Niño Dios, tú que nos diste la vida para vivirla,
que la vivamos de acuerdo a tu gloriosa vida.

martes, 22 de diciembre de 2009



PASARÁN LAS NAVIDADES

Nos dejarán una nostalgia, pues siempre en Navidad nos sentimos mejores,
más optimistas, con mayores ansias de superación.
Habrá pasado el 25 de Diciembre y el 1ro. de Enero y el 6 de Enero,
pero está en nuestras manos hacer que todo el año sea Navidad.
Y una Navidad con todos sus rasgos de bondad y alegría.
Navidad es cualquier día del año en que un hombre se acerca
a otro hombre para llamarlo hermano y tratarlo
y ayudarlo como hermano: hermosa Navidad.
Navidad es cualquier día en el que damos la mano al que ha caído,
a fin de que se levante y lo hacemos con mucho amor:
eficiente Navidad.
Navidad es cuando ponemos el pan y el vino en la mesa del pobre,
a fin de calmar su hambre y su sed: cristiana Navidad.

Navidad es perder una hora visitando al que se halla privado de la libertad,
compartiendo con él algunos momentos, llevándole un poco de alegría y mucho amor: fraternal Navidad.

Navidad es aquel día en el que logramos hacer las paces sinceramente con el que habíamos discutido y del que nos habíamos alejado por cierto malentendido sentido del honor:
magnífica Navidad.

Navidad maravillosa es aquella visita que hicimos al barrio humilde,
llevando las manos llenas y el corazón repleto, para vaciarlo en los hermanos pobres.

Navidad magnífica es aquel trato con nuestros dependientes, mirando en ellos a nuestros verdaderos hermanos, reconociendo plenamente sus derechos y viviendo en ellos con plenitud la justicia y la caridad.

Navidad, en fin, es cuando realizamos cualquiera de las obras de misericordia, tanto corporales como espirituales, cuando secamos una lágrima, obsequiamos una sonrisa, calmamos un dolor, suavizamos una pena, cerramos una llaga, vestimos un cuerpo desnudo, tratamos con bondad...

Navidad es ir por la vida sembrando flores sin espinas, caricias de pétalos y no pinchazos de espinas.

Navidad es amor, siembra de amor, siempre amor, con todos ...amor... pues Navidad es Dios y Dios es Amor.

Alfonso Milagro

jueves, 17 de diciembre de 2009

Un Cuento de Navidad...


Hace tiempo que un viajero en una de sus vueltas por el mundo, llegó a una tierra, le llamó la atención la belleza de sus arroyos que cruzaban los campos, los sembrados. Habiendo caminado ya un rato, se encontró con la casas del pueblo, sencillas coloridas y con puertas abiertas de para en par. No podía creerlo...él venía de un lugar muy distinto. Se fue acercando pero su sorpresa fue mayor cuando tres niños, hermanitos, salieron a recibirlo y lo invitaron a pasar. Los padres de los niños invitaron al viajero a quedarse con ellos unos días. El viajero aprendió muchas cosas, por ejemplo a hornear el pan, trabajar la tierra, ordeñar las vacas, pero había una de la cual no podía descubrir el significado. Cada día y algunos días en varias ocasiones el papá la mamá y los hermanos se acercaban a una mesita donde habían colocado las figuras de María y José, un burrito marrón y una vaca. Despacito dejaban una pajita entre María y José. Con el correr de los días el colchoncito de pajitas iba aumentando y se hacía más mullido. Cuando le llegó al viajero el momento de partir, la familia le entregó un pan calientito y frutas para el camino, lo abrazaron y lo despidieron. Ya se iba cuando dándose vuelta les dijo:- Una cosa quisiera llevarme de este hermoso momento. Por supuesto le contestaron ¿Qué más podemos darte para el camino?, y el viajero entonces preguntó- ¿Por qué iban dejando esas pajitas a los pies de María y José? Ellos sonrieron y el niño más pequeño respondió: Cada vez que hacemos algo con amor, buscamos una pajita y la llevamos al pesebre. Y así vamos preparando para que cuando llegue el niño Jesús, María tenga un lugar para recostarlo. Si amamos poco, el colchón va a ser un colchón delgado y por lo mismo frío, pero si amamos mucho, Jesús va a estar más cómodo y calientito. El viajero parecía comprenderlo todo. Sintió ganas de quedarse con esa familia hasta la Nochebuena, pero una voz adentro suyo lo invitó a llevar por otros pueblos lo que había conocido tanto de nuevas labores, como de los corazones sencillos tan llenos de amor, como los de esa familia.Nos comenzamos a preparar para celebrar una gran fiesta...

Así como los niños se llenan de ilusión, preparemos el pesebre pajita a pajita llenándolo de todo lo que hacemos con el corazón, para que Jesús al nacer sienta que nuestros brazos lo confortan en el pesebre.

miércoles, 16 de diciembre de 2009


Un Nuevo Modo de Ver la Navidad
¡Dios bendiga tus Navidades!
Esta Navidad es una Navidad completamente nueva, una que nunca antes has vivido. Te ofrece ilimitadas oportunidades para dar, amar y ser la más elevada expresión de la belleza y bondad espirituales.
Pretende, por un momento solamente, que nunca ha habido otra Navidad, y verás cómo cambia tu perspectiva. ¡Probablemente comprenderás que todo acerca de esta Navidad es nuevo! Eso es lo que debes intentar hacer este año.

“El huésped navideño”
Toma tiempo en este día de Navidad para apartarte un ratito y preparar con las manos de la oración la casa que es tu corazón.
Echa afuera los empolvados temores, quita las telarañas de tu preocupación hasta que en la casa que es tu corazón esté la Navidad dondequiera.
Ilumina toda ventana con amor, y deja que este amor brille, para que los que caminan afuera compartan esta luz bendita; entonces de gozo las habitaciones resplandecerán.

El hogar con paz se bendecirá, y el Cristo mismo entrará para ser tu huésped navideño.
Al pensar en la casa que es tu corazón, te llenas de una sensación de gozo, cordialidad y paz. Por su puesto que el énfasis está en la realidad del reino interior del pensamiento y el sentimiento, ¡ Y qué mejor manera de describirlo que como la casa que es tu corazón!
Uno de nuestros mayores gozos en la vida es honrar los momentos tranquilos en los cuales nos maravillamos al contemplar la presencia y el amor del Cristo morador. El irnos a una habitación callada y cerrar la puerta para dejar fuera el mundo externo, aunque sea por unos momentos cada día, trae tal sensación de paz y seguridad en el amor, que posiblemente no encontremos las palabras para explicarlo.


Jesús habló de esa experiencia cuando dijo:
“Cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público” (Mt. 6:6)
¡Mira tu vida de nuevo! ¡Mira las Navidades de nuevo! Deja que el cristo entre y sea tu especial huésped navideño.
Esta es una experiencia individual que tal vez sea mejor no explicar ni discutir.
Es una cita con la vida misma que revela la verdad sobre las Navidades.
Toma tiempo para experimentar la Navidad.
Deja que el Cristo viviente sea tu huésped navideño.
Esta es una Navidad que nunca antes ha existido…
Tiene sus propias profundidades y gozos.
¡MIRA DE NUEVO! ¡ES NAVIDAD!

viernes, 11 de diciembre de 2009

EL ÁNGEL DE LA NAVIDAD


Todos los 21 de diciembre, de todos los años, desde hace más de 2000 años, viene el Ángel de la Navidad. Es el ángel que acompañó a Gabriel para anunciar la llegada del Salvador del mundo.
Es el ángel que se quedó en aquellos días para cuidar y guiar a los pastores que fueron a adorar al Mesías. También es el ángel que llevó la buena nueva a los Reyes de oriente y con su luz los guió hasta el lugar.
Todos los 21 de diciembre el Ángel de la Navidad vuelve para guiar e iluminar los pesebres de todos los hogares, es el espíritu de la Navidad que se percibe en el ambiente de una casa, en la calle, en las miradas llenas de ilusión de los niños. Ese ángel es el primero que anuncia la llegada del nuevo día a partir del nacimiento de Jesús.

El día 21 de diciembre es el momento de preparar y llenar de luz nuestro hogar para la conmemoración más importante celebrada el 24, en la Nochebuena. Porque son 3 días antes y 3 días después mas el día del nacimiento nos da 7, que es el número de la luz, el número de Dios, en que debemos estar en armonía con nosotros mismos, con nuestros semejantes y con la creación toda, en actitud de recogimiento y agradecimiento a Dios por enviar a su Hijo para redimirnos.
El día 21 de diciembre se celebra la llegada de una esfera de luz en los cielos, anunciando un hecho divino en la tierra. Esa luz, ese cometa, como quieran llamarlo, fue el Angel de la Navidad. Ese día se hace o se compra pan dulce, caramelos, chocolates, masitas dulces y se prepara una mesa con figuras de ángeles, adornada como para una fiesta, con velitas doradas o blancas. Y se invita a todos los niños que uno conozca y quiera compartir con ellos ese agasajo particular Oo se puede donar lo mismo a un Hogar de Niños para compartir con ellos este momento tan especial del año... Tambien se preparan los regalos para hacer el día de navidad.

La preparación de la casa, en el aspecto espiritual se hace de la siguiente manera:Se compra incienso en grano de buena calidad y carbón vegetal. Luego de limpiar y ordenar la casa para la fiesta de los dulces, se encienden al rojo, los carboncitos. Se colocan en un recipiente con mango y se le va echando de a poco el incienso, esto produce bastante humo de muy agradable fragancia. Hay quienes le agregan algunas sustancias con diferentes perfumes florales o frutales. Eso depende del gusto de cada uno, como asi tambien pueden encender varillas de sahumerios con las fragancias citadas, como por ejemplo con olor a rosas, jazmin, manzana, limon, mandarina, naranjas, violetas, etc.
Es importante cuando el incienso comience a esparcirse, caminar por toda la casa llevando el recipiente con el incienso para que el humo penetre por todos los rincones del hogar. Luego debe abrirse por unos minutos las puertas y ventanas para que salga todo el humo del interior. Una vez que el aire se ha limpiado puede volverse a cerrar nuevamente. Debe hacerse de día, antes de las siete de la tarde. De esta manera limpiamos la casa de restos energéticos negativos y elevamos junto con el humo una oración para bendición del hogar. La oración es la siguiente:
"A tí, Dios Padre Omnipotente, rendidamente pedimos que bendigas nuestra entrada y permanencia en esta casa y te dignes santificarla así como quisiste bendecir la casa de Abraham y de Jacob, e hiciste habitar entre sus paredes a tus santos ángeles. Asimismo haz que guarden bien y defiendan a los habitantes de esta casa de toda alma mala, nuestro cuerpo defiendan de cualquier maleficio de Satán y sus satélites. Da, Señor, a esta casa la abundancia de virtud celeste y la multitud de dichas de esta tierra. Por Jesucristo Nuestro Señor." Amén.

Después se pueden encender velas blancas bendecidas y dejarlas hasta que se consuman. Adorná tu casa con la figura de un ángel guardián y regalá los caramelos, los dulces o los panes que preparaste o compraste. Si se desea puede también hacerse esta limpieza espiritual del hogar el día 24 de diciembre antes de las siete de la tarde.

jueves, 10 de diciembre de 2009

"MILAGROS DE NAVIDAD"


Este relato de Navidad es mi favorito... Lo he obsequiado un año a mis familiares, amigos y compañeros de trabajo porque me llega al alma a pesar de que pasan los años y lo leo y re-leo cada año... Y hoy deseo compartirlo con Uds. Espero que lo disfruten....

Había una vez, en un pequeño pueblo, un viejo cura párroco famoso y respetado por su sabiduría y su bondad. Su parroquia, bastante alejada de la plaza central del pueblo, se mantenía casi ignorada y oscura durante todo el año. Sin embargo cada diciembre, cuando se acercaba la Navidad la calle entera de la iglesia parecía adquirir luz propia. Es verdad que el desproporcionado árbol de Navidad que el anciano armaba en el ciprés de la vereda, frente a la iglesia, irradiaba un brillo incomparable, pero no era sólo eso. Cada ladrillo del frente del viejo edificio parecía iluminarse desde adentro y alumbrar la que hasta unas horas antes era una de las calles más oscuras del barrio. Desde la otra punta del pueblo se veía la luminosidad que parecía expandirse desde la vieja parroquia elevándose en el cielo. Quizá por eso, quizá por la nobleza del viejo cura, hombre puro de alma y espíritu y sacerdote de fe inquebrantable, quizá por la suma de todas las cosas, la Navidad traía al pueblo un hecho que para muchos representaba su milagro navideño. Cada año, para estas fechas, todos lo que tenían un deseo insatisfecho, una herida en el alma o la imperiosa necesidad de algo importante que no habían podido lograr iban a ver al viejo cura. El se reunía con ellos, los escuchaba, y los convocaba para que prepararan su corazón para un milagro antes de las doce de la noche del veinticuatro de diciembre. Cuando el día esperado llegaba y todos estaban reunidos frente a la parroquia, el cura encendía todavía algunas velas más alrededor del árbol, y luego recitaba una oración en voz muy baja... como si fuera para él mismo. Dicen... que cada Navidad Dios escuchaba las palabras del párroco cuando hablaba. Dicen que a Dios le gustaban tanto las palabras que decía, dicen que se fascinaba tanto con aquel árbol de Navidad iluminado de esa manera, dicen que disfrutaba tanto de esa reunión cada Nochebuena... Que no podía resistir el pedido del cura y concedía los deseos de las personas que ahí estaban, aliviaba sus heridas y satisfacía sus necesidades. Cuando el anciano murió, y se acercaron las navidades, la gente se dio cuenta que nadie podría reemplazar a su querido párroco. Cuando llegó diciembre, sin embargo, decidieron de todas maneras armar el árbol de Navidad frente a la parroquia e iluminarla como lo hacía en vida el sacerdote. Y esa Nochebuena, siguiendo la tradición que el cura había instituido, todos los que tenían necesidades y deseos insatisfechos se reunieron en la vereda y encendieron velas como habían aprendido del viejo párroco... Se hizo un silencio. Nadie sabía lo que el viejo párroco decía cuando el árbol se iluminaba por completo... Como no conocían las palabras, empezaron a cantar una canción, recitaron unos salmos, y al final se miraron a los ojos compartiendo en voz alta sus dolores, alegrías y temores en ese mismo lugar, alrededor del árbol. Y dicen... que Dios disfrutó tanto de esa gente reunida alrededor del ciprés, frente a la vieja parroquia, hermanados en sus deseos... que aunque nadie dijo las palabras adecuadas, igual sintió el deseo de satisfacer a todos los que ahí estaban. Y lo hizo. Desde entonces cada Nochebuena en aquella parroquia, alrededor de ese árbol tan especial, algunos milagros ocurrían, posiblemente en honor o quizá (¿por qué no?) por influencia del cura párroco. El tiempo ha pasado y de generación en generación la sabiduría se ha ido perdiendo... Y aquí estamos nosotros. Nosotros no sabemos cuál es el pueblo donde está la parroquia. Nunca conocimos al bondadoso anciano y mucho menos sabemos cuáles eran sus mágicas palabras... Nosotros ni siquiera sabemos cómo armar nuestro árbol de la manera en que él lo hacía... Sin embargo, hay dos cosas que sí sabemos: sabemos esta historia, y sabemos que se acerca la Navidad. Y dicen... que Dios adora tanto este cuento... que disfruta tanto de las historias navideñas, que basta que alguien cuente esta leyenda y que alguien la escuche... para que Él, complacido, satisfaga cualquier necesidad, alivie cualquier dolor y conceda cualquier deseo a todos los que todavía, aunque sea un poco, creen en la magia de la Navidad.

¡Ojalá sea cierto!

(Adaptación de un cuento Jasidico realizada por J. Bucay)

domingo, 6 de diciembre de 2009

El árbol de Navidad y el Pesebre


El árbol con sus ramas verdes, simboliza la vida eterna que trajo Cristo al mundo, la perpetua primavera de esperanza. Las velas encendidas –ahora focos de colores- y los objetos brillantes colgados, simbolizan el advenimiento de la luz y la gloria de Dios que se refleja a todas partes. La estrella que se pone en la cúspide, es recuerdo de la Estrella de Belén que atrajo a los hombres desde lejos. Los regalos que se colocan debajo de él, simbolizan la cantidad de dones que Dios nos trae con su Encarnación y que hemos de compartir unos con otros.

No olvidemos lo más importante: armar en familia el pesebre... La imagen más significativa de la Navidad, la espera del Nacimiento de nuestro Niñito Dios. Es la representación misma de la Vida y del Amor... El pesebre tiene que expresar el sentido profundo del hogar, ya que a través de él contemplamos a María, José y el Niño que son la Sagrada Familia.

Me encantan los símbolos navideños, su significado, la esencia misma de esta época del año... Por eso lo quise compartir con Uds.
La foto de arriba es de nuestro árbol del año pasado...
Les envío un abrazo a todos!

Feliz Inicio de Semana!!