
viernes, 27 de noviembre de 2009
jueves, 26 de noviembre de 2009
BRINDO POR LA VIDA

Llega un nuevo año.
La última hoja del calendario induce a realizarun balance. No caigas en la trampa. Tus acciones no se pueden dimensionar.
Sus efectos van más allá de lo que puedas suponer. Son ondas que se expanden en infinitas direcciones. Diste todo lo que estuvo a tu alcance.
Ayudaste a co-crear un mundo más humano. Te esforzaste, sin importar el cansancio, por dar siempre otro paso en dirección a la luz. Eso es entrega. Eso es constancia. Eso es amor. Eso es cumplir con tu misión vida.
Brindo por tu coraje.
Puede que tus acciones no se traduzcan en dinero, pero eso no significa que no tengan valor. Animar a que otros se pongan de pie, abran sus corazones, recuperen su conexión interior y sientan, es una tarea invalorable, que requiere de un espíritu aguerrido dispuesto a iluminar con fervor.
El balance es impulsado por la mente social. Pretende que aquellos que se animaron a Ser retornen a las viejas estructuras, anulando toda posibilidad de vuelo, a cambio de comodidad y sentido de pertenencia.
Sé que a esta altura del camino ya no desandarás tus pasos, de todos modos necesitaba decírtelo. Muchos intentarán hacerte creer que desperdicias tu tiempo, y que lo que haces carece de sentido. Es parte de las pruebas.
Es justo y necesario que reconozca tu tarea. Si cuando salgo a la calle encuentro miradas esperanzadas y rostros alegres, es gracias a personas compasivas como vos, que alientan a trascender las limitaciones y no dudan en enfrentar la adversidad, para activar los cambios que nos conduzcan hacia un futuro resplandeciente.
Digan lo que digan, tu alma sabe que vas por el camino apropiado. No dejes que te confundan. Sólo faltan algunos pasos.
Gracias por seguir vibrando de una manera tan humana. Te puedo sentir. Es un privilegio saber que marchamos juntos. No importa donde te encuentres, a la hora de los festejos buscaré la estrella más luminosa y diré sonriendo, con todo el corazón: brindo por tu coraje...
sábado, 21 de noviembre de 2009
QUIEN CALLA OTORGA, el refrán equivocado, de Rudy Spillman

En este día gris, me atrevo a compartir con quien lo desee una entrada del blog de Rudy Spillman que me gustó mucho. Les dejo el enlace de su blog para que lo visiten, es muy interesante.
"Quien calla, otorga"
No señor, esto no siempre es así. Muchas veces quien calla lo hace porque cree que es tan disparatado lo que está escuchando decir que su silencio viene a manifestar el entendimiento de que serán vanos todos los esfuerzos puestos en hacer ver al interlocutor su error. Quizás también piense que la falta de maduración de quien habla no le permitirá comprender cuán errado está. Por supuesto, todo ello dentro de la percepción subjetiva de quien escucha, el que a su vez puede estar o no equivocado.También están los que tienen sus convicciones pero respetan las de los demás al punto de rechazar cualquier tipo de discusión destinada a convencer uno al otro en cualquier dirección que sea. Y evitar la posibilidad de que la conversación derive en violencia.Asimismo, existen diversas terapias consistentes en permitir siempre al paciente la maduración y percepción de su propio error. Lo único que hará el terapeuta en estos casos es enviar mensajes a título de herramienta. Pero ante los argumentos equivocados de su paciente siempre ofrecerá por respuesta el silencio. Los grandes maestros en diversas escuelas de meditación y técnicas filosóficas solían ofrecer un sabio y humilde silencio a las aseveraciones o interrogantes de sus alumnos.
A veces, quien calla no está más que haciendo saber a quien habla, cuán equivocado está. Es cuestión de saber interpretar los diferentes silencios.
En síntesis, diría yo que más que equivocado, el refrán al que se refiere el artículo está inconcluso.
Debiera rezar:
"Quien calla, a veces otorga la posibilidad a quien habla, de que revise sus dichos"
"Quien calla, a veces otorga la posibilidad a quien habla, de que revise sus dichos"
Rudy Spillman
viernes, 20 de noviembre de 2009
Cuando el cielo está gris...

Cuando el cielo esta gris... recuerda cuando lo viste profundamente azul.
Cuando sufras una temporal derrota... recuerda tus triunfos y tus logros.
Cuando necesites amor... revive tus experiencias de afecto y ternura.
Recuerda lo que has vivido y lo que has dado con alegría.
Recuerda los regalos que te han hecho, los besos que te han dado, los paisajes que has disfrutado y las risas que has compartido.
Si esto has tenido... lo podrás volver a tener y lo que has logrado, lo podrás volver a lograr.
Alégrate por lo bueno que tienes
Recorre tu vida y detente en donde haya bellos recuerdos y las emociones buenas, revívelas otra vez.
Visualiza aquel atardecer que te emocionó.
Revive ese momento de amor que te hizo vibrar.Siente la pasión, por las cosas que te entusiasman.
Escucha esa música que te hizo soñar.
Recorre las páginas de ese libro, que te llevo a fantasear.
Allí en tu mente están guardadas todas las imágenes...¡Y solo tú decides cuales has de volver a mirar!!!!
Recuerda los buenos momentos para volver a empezar!!!La vida nos enfrenta, a veces, con momentos difíciles, momentos que preferimos olvidar.
De repente las cosas se complican o sentimos que el mundo se nos cae encima
¿Qué hacer cuando parece que no hay nada que hacer? No podemos controlar las circunstancias pero si nuestros pensamientos. Necesitamos darnos cuenta que ese es el único espacio donde podemos intervenir. Esa es nuestra zona de influencia y es donde más necesitamos enfocarnos.
Nosotros podemos elegir nuestra manera de ver las cosas y nuestros pensamientos para que no se vayan por lugares negativos y nos anclen en una situación aún más dañina y nociva para nosotros.
Mira esas experiencias como una parte del seminario de crecimiento de tu vida. Continúa aprendiendo a partir de esta mirada nuevas lecciones y obtiene de ello nuevas fuerzas.
El momento más oscuro de la noche es sólo unos minutos antes del amanecer.
Recuerdo un momento de mi vida en que no podía reconocer mi cara de tanto llorar.
Todo mi mundo había desaparecido y yo no podía encontrarle sentido a nada.
Sin embargo dentro de toda la confusión que vivía, hubo un minuto en el que elegí vivir y volver a empezar. Sentí que dentro de mí aparecía una fuerza inmensa y comencé a inventar recursos que me conectaran con todo mi poder.
Uno de ellos fue recordar los buenos recuerdos. Me propuse recordar todos esos buenos momentos que yo había vivido en el pasado para sacar de ellos toda la fuerza y toda la energía que en ese momento parecían faltar... Y recordé el viaje mas hermoso que había hecho y recordé mi primer beso y lo que sentía por esa persona.
Y recordé mi infancia y mis juguetes preferidos y pensé en el mejor fin de semana de mi vida y qué fue lo que me llevó a elegirlo y recordé la fiesta más fastuosa a la que concurrí y me acordé de cuál fue la sorpresa más hermosa de mi vida.
Cuando terminé de hacer ese trabajo mi estado de ánimo había cambiado. Sentí que había podido juntar mis mejores partes y con ellas había recobrado las energías que necesitaba para volver a empezar
"Lo que ahoga a alguien no es caerse al río, sino mantenerse sumergido en él."
A partir de ese día atesoro mis buenos momentos y guardo algo que me los recuerde. La entrada de una película que me dejó un aprendizaje o un ballet que me hizo suspirar. El nombre de un libro que hizo una diferencia en mi vida o el mail maravilloso que me envía alguien que me quiere y me reconoce por lo que hago.
"El ser humano sabe hacer de los obstáculos nuevos caminos, porque a la vida le basta el espacio de una grieta, para renacer."
Seguramente hubo, en tu vida, un momento en el que creías, que la tristeza seria eterna.
Pero volviste a sorprenderte a ti mismo riendo sin parar.
También habrá habido momentos en que dejaste de creer en las personas, hasta que apareció una que te impactó y te sacó de ese lugar. Seguramente habrás vivido momentos en los que creíste que todo había terminado, hasta que de repente un día te diste cuenta que eran necesarios para que apareciera algo mejor.
También habrás atravesado situaciones que las viviste como un examen imposible de pasar y hoy las recuerdas sólo como un examen más de tu carrera.
Habrás terminado muchos trabajos y sabes que empezaste tantos otros. Hubo momentos en los que no tuviste dinero y otros en los que pudiste ahorrar.
Momentos en los que sentiste que no podías con todo y otros en que te sorprendiste a ti mismo pudiendo.
Así como hubo momentos en que la vida cambió en un instante, nunca olvides que aún habrá momentos en que lo que hoy parezca imposible, se tornará en realidad.
La vida es multifacética y cuando menos lo esperas te sorprende con un prodigio.
El Universo conspira a favor y a cada momento ocurren milagros frente a nuestros ojos.
En estos momentos alguien te recuerda con cariño.
En estos momentos alguien desea que se solucionen tus problemas.
En estos momentos alguien piensa que eres un regalo.
En estos momentos alguien admira tu fuerza.
En estos momentos alguien quiere decirte cuanto le importas.
En estos momentos alguien reza una plegaria con tu nombre.
En estos momentos alguien quiere que vuelvas a ser feliz.
Tú tienes el pincel y las pinturas.
Pinta el paraíso como tu quieras y entra en él.
Hoy Jesús te quiere decir...

Hoy Jesús te quiere decir que:
vos estás aquí para este momento en especial
que tu brillo va a donde vayas vos
que recuerdes que veniste a una hermosa mision
hoy quiere que vos te sientas más amado que nunca
y que enfrentes como él lo hizo, todo miedo y toda duda,
te quiere decir que para él también hubo momentos dificiles
que le hicieron llegar a donde imaginó y soñó,
y que el amor siempre fue su estandarte,
te quiere decir que las batallas son principio de la dualidad,
que si las ves a través de la luz, eran para poder obtener
un equilibrio de paz, amor y sabiduria espiritual,
pero quiere que recuerdes que no te dejes dominar
por el dolor, en él hubo un aprendizaje
y aferrarse a éste, es quedarse inmerso y lejano al despertar.
Te quiere decir que siempre siempre fuiste y serás amado
en todo camino y en todo tiempo , que tu cosechaste
lo que haz sembrado en tu camino de vidas,
que no dudes pedir por su sangre bendita de Jesuscristo
y que tomes con fe , la verdad puesta en vos,
el ama la fortaleza y la entereza de cada ser que ha
llegado a este momento , somos hijos ,somos hermanos,
y nos invita a vernos como tales, no hay razón para
seguir negando lo que somos , pues Él quiere
que sepas que Él es vos y vos en Él ,
su amor siempre fue y ha sido en nosotros.
Hoy Jesús quiere que sepas que te ama tal como eres.......
que siempre su amor está con vos.......que todo sueño se puede alcanzar....
que la paz sea contigo......
miércoles, 18 de noviembre de 2009
PAÍS DE LUZ...

Yo quisiera quedarme en ese mundo apretado en las paredes celestes de la infancia, arrebujada en un aire que se disuelve con el calor del verano, porque, no sé porqué, en la infancia siempre es verano, siempre hay un velerito de papel y palitos navegando en un charco de ámbar, siempre hay un bollo plateado de papel de chocolate en el fondo de un bolsillo.
Yo quisiera caminar por los senderos ciudadanos por ángeles guardianes, segura y preocupada solamente por el horario de la sopa de las muñecas, inventando nombres para llamar a las luciérnagas, buscando las pilas que encienden a los bichos de luz, durmiendo con un sueño de acompasada respiración y manos apoyadas en las sábanas sin crispación, como flores.
Allí es donde uno tiene la defensa más limpia y más cierta: la de la ingenuidad, la de la fe.
Creer, creer en todo el mundo, abrir la pena como un pan caliente y mostrar su humeante interior; abrir la risa como un durazno maduro y entregar el carozo, o la pulpa o el zumo, creyendo que a los demás nuestra alegría les gusta, que los demás se ponen contentos con nuestro triunfo, con nuestra felicidad.
Querer. Y sentir que querer es una margarita a la que se le ponen los pétalos en lugar de quitárselos, y que son unos ojos empañados de llanto cuando la mano amiga se posa sobre el hombro para decir estoy aquí, con vos, porque me necesitás. Darse. Como se dan los hijos, sin especulaciones: “porque estoy de tu parte”. “Porque me gusta ser tu amiga”. “Porque te quiero como sos”.
A mí me asusta esa ciudad que se levanta allí. Con laberintos de cemento y sonrisas de utilería que se ponen en los rostros los que piden algo.Y hablar cuando uno quiere quedarse en silencio. Y quedarse en silencio cuando uno tiene ganas de hablar.
Y herir. Porque a veces para defenderse la gente grande tiene que herir. Y pasa como cuando vos, que sos chico, decías furioso: “ojalá que se muera mi mamá que no me quiso comprar un helado”. Y resulta que después te pasas toda la noche despierto y te levantás cien veces con la excusa de ir al baño o a la cocina a tomar agua, nada mas que para ver si respira, que no se cumplió, que por suerte no se cumplió…
Yo te propongo una locura: que no crezcas como parece que es conveniente crecer en este mundo de la ciudad fantástica y totalmente aprovechable.
Que defiendas los soldaditos de plata que la lluvia hace galopar sobre el asfalto.
Que quieras porque sí y llores toda la tarde porque te peleaste con el amigo con el que te vas a reconciliar mañana lo más campante y olvidado de todo. Porque si no te ponés fuerte y defendés esas cosas a capa y espada, te van a ir arrancando de ese país de luz, y sin que te des cuenta, te van a ir metiendo las sombras que dan miedo de noche, y cuando llegues al lugar en que miro de pie a mi alrededor, vas a querer huir, irte de vos, refugiarte en cualquiera que sonría, volver a huir porque hincaron los dientes hambrientos en el pan caliente de tu pena y en la pulpa de tu alegría y se disputan los huesos de nácar de tu ingenuidad, la mano abierta, el asombro, ¡Ay el asombro!, ese milagro, que de repente nos resucita. Por ejemplo: acabo de asombrarme con un puñado de jazmines chiquitos y blancos que se han abierto en la enredadera de mi casa. Y han perfumado de tal manera el jardín que me hicieron pensar en un derroche de magia.
Así que correte un poco, dejame sentar con vos en el banquito, vamos, correte, haceme un lugarcito…, no tengas miedo, yo todavía puedo chapotear en tu río sin encrespar las aguas, y morirme de risa viendo girar tu trompo, y pasarme una tarde entera descubriendo universos en un calidoscopio.Yo todavía puedo usar de a ratos tu país de luz.
Andá, correte un poquito y dejame sentar con vos en el banquito.
Poldy Bird
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